martes, 31 de marzo de 2015

Crónica de la fiesta Flower Power: A Bolonia vuelven los años setenta Casa Borghetti: la gramola de la ciudad

A Bolonia vuelven los años setenta
Casa Borghetti: la gramola de la ciudad

Todo empezó a las 3:00 de la tarde en Via Barbería 30, una de las pequeñas y típicas calles de Bolonia. Llegaron los organizadores junto a los primeros problemas: la mini cadena no funcionaba. Tuvieron  que utilizar tecnología moderna para salvar la fiesta: la conectaron al ordenador.
Los primeros en llegar no fueron los de la International School, sino los viejos amigos: Gabriel Farnè y luego Martina Mattioli. Estos ayudaron a los organizadores a preparar todo muy rápido antes de que llegasen los otros. 
A las 5:30 llegaron los demás, Michelangelo Parlato, Louise Payen, Emanuele Mezzofanti, Luca y Loris Rubagotti. La fiesta comenzó. Subió el volumen de la música y todos empezaron a bailar. Pusieron la comida en las mesas, una “virgen colada” (la piña colada sin rum) y todo lo que se puede imaginar para una fiesta.
Después de tanto baile, empezaron a jugar a Just Dance 2015, un videojuego con una selección de canciones divertidas para todos los gustos. También hubo tiempo para la charla y para jugar a verdad o atrevimiento, pero no tuvo mucho éxito.
A las 7:00 llegó un tal Sir. Leonardo Caranti y más tarde también Gizem Kurtbolat. Todos juntos volvieron a jugar a Just Dance y esta vez, Sir. Caranti, que descubrió la canción de Tetris, hizo nueve mil puntos, todo un record. Jugaron hasta las 9:00 cuando Caranti y Gizem, cansados, se fueron.
Los últimos en abandonar la fiesta fueron Francesca, Verónica y Luca que se sentaron en el sofá y charlaron hasta las 10:00 cuando Roberta, la madre de Francesca, les pidió que ayudaran a poner todo en orden. Cuando terminaron volvieron al sofá hasta las 10: 15 donde charlaron y Luca les enseñó algunos trucos de magia.

Al día siguiente todos dijeron que la fiesta había sido increíble y muy divertida, tuvo tanto éxito que recaudaron 500 euros para caridad. El evento gustó mucho también a los profes de ciencias y de italiano que participaron en la fiesta.